Guía para la monitorización de la temperatura del PIB

Los productos farmacéuticos pueden perder calidad cuando se exponen a temperaturas fuera del rango recomendado.
Las Buenas Prácticas de Distribución (GDP) ayudan a las organizaciones a mantener la integridad de los productos durante las actividades de almacenamiento, transporte y distribución.
Para muchas empresas farmacéuticas y proveedores de logística, las GDP no se limitan simplemente a superar las auditorías. Se trata de garantizar que los productos lleguen en las mismas condiciones en las que salieron de la fábrica.
Una monitorización fiable de la temperatura permite a las organizaciones identificar desviaciones de temperatura, mantener registros completos de los envíos y mejorar la trazabilidad a lo largo de toda la cadena de suministro.
Entre los retos habituales de las GDP se encuentran los retrasos en el transporte, la visibilidad limitada de los envíos, los registros incompletos y las prácticas de monitorización inconsistentes.
Las organizaciones que mantienen registros precisos de temperatura y una visibilidad continua suelen estar mejor preparadas para gestionar los riesgos, respaldar las auditorías y proteger la calidad del producto.